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jueves, 25 de diciembre de 2014


¡Felices fiestas talleristas!
Os dejo por aquí el "no soneto" que llevé para el último viernes:




























martes, 23 de diciembre de 2014

Soneto

Yo prefiero morir antes que tú,
y no tener que soñar cada noche,
y no tener que oír tus reproches.
Yo prefiero morir antes que tú.

Yo prefiero morir antes que tú.
Pesadillas rotas de medianoche,
apareciendo ese añorado broche.
Yo prefiero morir antes que tú.

Yo prefiero que mueras primero,
y no tener que escapar cada día,
y no tener que amarte sufriendo.

Y encerrarme en sus alas de deseo,
y no extrañar lo que quería,
Yo prefiero que mueras primero.

                                                               Lithbeth

viernes, 19 de diciembre de 2014

Tres sonrisas e infusión de libertad

Camarero, pongame tres sonrisas
y una infusión de libertad.
Que me he comprado un 
paraguas en forma de sol,
y tengo que lucirlo en 
este presente grisáceo.

Me he puesto una zapatilla
verde esperanza, y otra rojo
revolución. Voy a pisotear los
charcos de mis lagrimas,
y ensuciar los chaquetones de
aquellos que los provocaron. 

He llevado altavoces a la plaza mayor.
Para enseñar a ancianos a bailar ska.
Voy a rejuvenecer sus mentes, sin perder
la experiencia de cicatrices ya curadas.
Nunca, se fue viejo para aullar a la luna,
y que coño, para llamar a la ventana del
amor y derretirse por el ruido de ese andador.

He construido una casa a mi conciencia,
apartada, donde nadie pueda encontrarla.
Paseare con ella por bosques de memorias,
horizontes de futuro y lunas de presente.

Desnudaremos mi alma a la par que mi cuerpo,
capa, a capa. Denetiendonos en cada unas de las
fibras, en cada idea si es necesario.

Voy a vestirme de un azul utópico,
esculpir un cuerpo hercúleo.
Leer hasta ocupar cada
centímetro cubico de mi memoria.

Quiero ser capaz de desnudar tus entropías.
Alzar la frente ante las estatuas que yo mismo esculpí.
Forjar mañanas de abrigo y tranquilidad.
Quiero, comerme el mundo.


Zapatillas bipolares
Con los puños como piedras
y las manos levantadas
grité a las puertas del cielo
deseando que un dios me abra.

A las que encierran la nada
rumbo del sueño perdido
conté las horas pasadas
en una cárcel metido.

Ay, delante de la puerta
esperando pasé días
a escuchar pasos tuyos,
mientras mi ardor se encendía.

Ay pena, penita, pena
la del corazón que se cansa
detrás de la puerta, nadie
detrás de la puerta, nada.

Fue esperanza clara y vana
fue un grito desmedido
ay silencio traicionero
mi silencio enmudecido.

Ay pena, penita, pena
de este corazón herido
ay rosa que fuiste cardo
gardenia que fuiste espino.


lunes, 15 de diciembre de 2014

Concierto de Aniuve y Juanjo Muñoz

                         

                      Aquí tenéis  el mini concierto de Aniuve y Juanjo Muñoz, disfrutadlo.










Conferencia de José Salento

Aquí tenéis la mini conferencia de Jose Salento, disfrutadlo.






Puede que parezca.

                      (Takahiro Hara) 


Puede que no lo haya dicho con palabras,
que las palabras con las que lo he dicho no hagan sentirlo, 
que las heridas esten tan profundas
  que no traspasen la piel, 
que la decepción y la rabia no formen parte 
del cuadro al que me hicieron  pertenecer. 

Puede que parezca que el olvido invadió mi memoria, 
que el jarrón de cristal tallado solamente desapareció, 
que no se vislumbran cristales rodeando mis zapatos, 
que la angustia me la haya tragado de un sorbo. 

Puede parecerlo, y en apariencia 
puede que se esconda una parte 
de verdad minúscula en lo dicho. 
Pero como todo lo que parece 
no siempre acaba siendo así.

Aún la guerra habita en mi pecho, 
aún la decepción convertida en rabia
recuerdan el espacio  no barrido. 
Aún los dedos de mis pies 
encuentran pequeños granos de 
cristal punzante.
Mi memoria no ha olvidado.
Yo la obligo a no olvidarlo. 

A veces paso por la casa en llamas 
y escupo mi peor saliva,
me agarro las entrañas 
y me pregunto cuando llegará el día;
el día en que se haga justicia. 


Araceli Pulpillo.